Esta sílaba es también llamada la Udgitha o el pranava mantra (‘oración primordial’), pues es considerada por los hindúes el sonido primordial, origen y principio de la mayoría de los mantras, palabras o sonidos divinos y poderosos.
El om es el símbolo de lo esencial en el hinduismo. Significa unidad con lo supremo, la combinación de lo físico con lo espiritual. Es la sílaba sagrada, el primer sonido del Todopoderoso, el sonido del que emergen todos los demás sonidos, ya sean de la música o del lenguaje
En los Upanishad esta sílaba sagrada aparece como un sonido místico considerado por las escrituras como la verdadera base de cualquier otro mantra sagrado (himno). No sólo es el sonido del origen sino también el del fin. El pasado, el presente y el futuro están todos incluidos en este único sonido e incluso todo esto trasciende la configuración de tiempo que esta implícita en el om.
De acuerdo a Taitreya Upanishad el origen de la lengua está asignado a Prajapati (otro nombre del dios creador Brahmá, de cuya meditación sobre sus tres letras (aum)' surgen las tres Vedá, como así también las tres palabras bhūr (Tierra), bhuva (atmósfera) y suah (Cielo). De estas tres, a su vez, se origina la sílaba divina, om, que coordina toda el habla y representa la totalidad del universo. La sílaba om también representa el Trimurti (‘tríada’) de Brahmá, Vishnú y Shivá. El tambor de Shivá produjo este sonido y a través de él salieron las siete notas de la octava musical, a decir: sa, re, ga, ma, pa, dha, ni. Gracias a este sonido, Shivá crea y recrea el universo. Om es también la forma sonora del atman (alma, o Dios).
Los Upanishad declaran que todo, lo existente y lo no-existente, puede ser controlado al pronunciar esta sílaba sagrada om. La eficacia del om se cree ilimitada y su manifestación rescata todo error en la forma de un sacrificio. La meditación en om satisface todas las necesidades y lleva a una liberación. Casi todos los rezos y pasajes sagrados están prefijados por la manifestación del om
El canto de Om aleja todos los pensamienos mundanos y elimina la distracción. El canto del Om infunde un vigor nuevo en el cuerpo.Cuando te sientes deprimido, canta OM cincuenta veces. Te llenarás con un vigor y una fortaleza nuevos. Cantar el Om es un tónico poderoso.La pronunciación rítmica del Om aquieta la mente y la fija en un punto, infundiendo las cualificaciones espirituales que siguen a la realización del Ser.

