5.11.08

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del
hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color
nuevo y no le habla a quien no conoce. Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un
remolino de emociones, justamente las que rescatan el
brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a
los tropiezos y sentimientos. Muere lentamente quien no arriesga lo cierto por lo
incierto para ir detrás de un sueño quien abandona un
proyecto antes de iniciarlo. Evitemos la muerte en suaves cuotas, estar vivo exige un
esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.