
8 de agosto de 1969. Al Everest, al techo del mundo, le hace sombra un paso de cebra. La idea de una portada con el Himalaya desencantó a los Beatles, así que tal día como hoy salieron del estudio de EMI en Abbey Road e hicieron historia. Un guardia que interrumpiera el tráfico, 10 minutos y 6 tomas fue lo necesario para ilustrar el último trabajo del grupo.
Toma uno: no vale, no llevan el mismo paso... Dos: mala. George Harrison y sus hombros caídos... Tercer intento: casi. Pero Harrison no termina de encajar... Una más: ahora es Lennon que va con prisas... la quinta parece buena... Y una última... no, un desastre. La quinta, esa fue la buena. Cuarenta años después este lugar es santuario visitado por 150.000 personas cada año que dejan su huella imposible.
Abbey Road es carátula, Icono inspirador para imitaciones en busca de estrella. Ha sido pisado por la provocación de los Red Hot Chili Peppers, por los vecinos de Barrio Sésamo o visitado por otros ídolos infantiles más plásticos como los Playmobil, incluso por Peter Jackson y sus colaboradores al terminar de grabar la banda sonora de "El Señor de los Anillos: el Retorno del Rey". Todo antes de ser convertido en terreno de denuncia palestina o de evolución darwiniana.
"Recibirás el mismo amor que has dado", ese fue el mensaje final del adiós de cuatro impagables señores.
